Historia de Artequin

Postal_PabellonParisEl 27 de mayo de 1993, nace Artequin, un proyecto educativo que tenía la difícil misión de incentivar la apreciación del arte y la creatividad.  El Museo fue albergado en el Pabellón París, un bello edificio de hierro y zinc que fuera construido con motivo de la Exposición Universal de París en 1889, trasladado a Chile, reconstruido frente a la Quinta Normal y declarado monumento nacional en 1986.

El proyecto fue apoyado por cinco socios estratégicos: la Ilustre Municipalidad de Santiago, Empresas CMPC S.A., El Mercurio SAP, Fundación Andes y Cochrane S.A., los que se transformaron en los pilares de la Corporación Un Espacio para el Arte, Artequin. De ellos, hoy solo continúan los tres primeros.

La idea era permitir a niños, jóvenes y adultos conocer las obras más importantes del arte occidental y experimentar con ellas de manera cercana para entender los procesos creativos, conocer a los artistas y construir en los visitantes un juicio crítico para que cada uno lograra tener su propia mirada.

De la mano del historiador del arte Romolo Trebbi, se definieron más de cien piezas de la pintura y escultura mundiales, representantes de los diferentes movimientos que han marcado la historia del arte en Occidente y se encargaron reproducciones en alta calidad de cada una de ellas. Éstas se agruparon de acuerdo a seis criterios diferentes: Figura humana, Creencias, Paisaje y Naturaleza, Retrato y Rostros, Crónica e Intimismo y Siglo Veinte.

Una comisión de profesionales recorrió diferentes museos en el mundo, entre ellos, el Fine Art Museum de Boston, el Centro de Artes Paul Getty de Los Ángeles (California) y el Art Institute de Chicago y de todos ellos se tomaron diferentes ideas para construir una metodología de enseñanza del arte interactiva y lúdica.

Tras inaugurarse el Museo Artequin, el éxito fue inmediato.  Miles de personas experimentaron la innovación museológica y museográfica, a través de sus recorridos interactivos, visitas guiadas, talleres,  y medios audiovisuales  y digitales.

Con el cambio de milenio, Artequin comenzó a proyectar su expansión por Chile. En 2005 nació el museo del Parque Jorge Alessandri, en la Octava Región. Tres años después se inauguró el tercer Artequin en Viña del Mar, con cerca de treinta obras. En marzo de 2016 se inaugura Artequin Los Ángeles. El último de los proyectos Artequin ve la luz a mediados de 2016 en Antofagasta, auspiciado por Inacap.

A lo largo de su historia, Artequin ha atraído a más de dos millones de personas en sus distintas sedes.

ARTEQUIN LOS ÁNGELES

Al cumplir 15 años desde la inauguración del museo de Santiago y solo meses después de abrir la sede de Viña, Artequin estaba satisfecho, pero inquieto. En 2008, el entonces presidente de la Fundación CMPC, Gonzalo García, valoró el aporte educativo y cultural del museo en el Parque Alessandri, por lo que sugirió la idea de replicar el modelo una vez más, ahora en Los Ángeles, otro de los epicentros de la actividad de la empresa forestal. Para ello, le solicitó a Carmen Vergara de Consultora CVL Ltda., que se encargara de poner en marcha el proyecto desde sus orígenes hasta su entrega final.

Empresas CMPC S.A. se asoció con la Municipalidad local y se elaboró el primer proyecto de Artequin, del arquitecto Cristián Larraín del estudio Mapa Arquitectura. Éste proyectó un museo frente a la Plaza de Armas, en el edificio del antiguo internado del Liceo de hombres de Los Ángeles, construido a principios del siglo XX y declarado Patrimonio Gráfico de la ciudad. La idea no llegó a concretarse por falta de los recursos necesarios para remodelar la estructura, que sufrió fuertes daños el 27 de febrero de 2010.

Una segunda propuesta, también del mismo arquitecto, movió el proyecto al islote de la Laguna Esmeralda, ubicada a pocas cuadras del centro de la ciudad, pero esta idea tampoco prosperó.

La división cultural de la Municipalidad se había adjudicado un fondo estatal para elaborar un proyecto cultural, por lo que la alianza Los Ángeles – CMPC S.A. decidió integrar ambas iniciativas y movió nuevamente el museo al lugar original, donde se definió la construcción de Artequin.

Aquí entraron Cristián Fernández Arquitectos y la empresa Árbol Color, quienes proyectaron el espacio.

En 2014 se dio comienzo a la construcción del Museo Artequin Los Ángeles. Para conservar el sello y la metodología de Artequin, el edificio de dos pisos, y casi 600 metros cuadrados, contempla en el primer nivel una sala audiovisual y tres módulos para desplegar la colección permanente de reproducciones. Además, tiene un taller para las actividades artísticas, en el que caben 40 niños o adultos trabajando.

En el segundo piso, el museo tiene una gran sala, especialmente pensada para las exposiciones temporales y obras de artistas locales, que cuenta con un sistema de paneles y luces móviles que son capaces de adaptarse a las muestras.

Siguiendo los estándares modernos, Artequin Los Ángeles fue pensado y construido para recibir adultos mayores y visitantes con capacidades diferentes. Cuenta con rampas de acceso, mesas en altura para incorporar sillas de rueda y un ascensor que conecta todos los pisos.

La curatoría de las obras del museo fue realizada por la historiadora del arte Macarena Goldenberg en 2008, quien seleccionó cuidadosamente las 47 réplicas expuestas en Los Ángeles, y que fueron impresas por la empresa RE Producciones.